Un hotel dedicado al chocolate

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No sé si será porque acabo de regresar de México, cuna del cacahuatl, porque el verano empieza a ceder y se intuye a lo lejos el frío invernal, o simplemente porque me declaro devoto, pero el caso es que últimamente abunda el chocolate en este blog: una pirámide hecha de este dulce, un museo… Lo que resultaba más difícil de imaginar era un hotel temático pero lo hay, lo hay.

No está en España sino en la localidad italiana de Perugia, lo cual supone un aliciente más para quienes hagan turismo en el país transalpino. Se llama Etruscan Chocotel, rizando el rizo y combinando así la Historia con nuestra golosina preferida. Porque, como se deduce del nombre, todo gira en torno al chocolate en ese establecimiento de ensueño pero también está la decoración a base de frescos imitando el estilo etrusco; curiosa mezcla.

Para empezar, el check-in ya promete porque el huésped se encuentra chocolatinas de bienvenida en su habitación, bombones en recepción, etc. De hecho, nada más entrar se percibe el peculiar aroma del chocolate inundando el hotel, como inmejorable ambientador. La decoración sigue el mismo derrotero: el tono marrón de las cortinas y las colchas, las onzas representadas en las paredes… Sólo le faltaría que la piscina fuera de chocolate en vez de agua pero eso sería un poco exagerado, claro. Algún día pondrán un spa y ofrecerán chocolaterapia, supongo

Aún así, la experiencia es original y muy satisfactoria, especialmente si uno es un goloso. Porque el restaurante, como no podía ser de otra forma, ofrece un Chocomenú (aparte de la carta normal) en el que propone maridajes atrevidos: conejo con salsa de pistacho y chocolate, pasta al cacao… Imagino que los eventos que organiza en los salones ad hoc también tendrán algo así.

Hay 94 habitaciones con el equipamiento acorde a la categoría, 3 estrellas: aire acondicionado, baño con secador y Wi-Fi (gratis en el hall). Algunas pueden incorporar extras como máquinas de fitness, consolas de videojuegos o sillón de masaje pero lo divertido es que todas están distribuidas en 3 plantas, cada una de ellas denominada como un tipo de chocolate: Piano al latte (Piso con leche), Piano al gandula (piso almendrado) y Piano al fondente (piso negro).

Y luego está la Chocostore, la tienda de regalos, donde el chocolate aparece bajo mil y un formas: camisetas, tazas, lápices, libros, gorras… Especialmente curiosos resultan los productos de belleza chocolatados, como jabones y cremas.

En fin, si a alguien se le está haciendo la boca agua, que prepare su viaje a la región de Umbría y reserve en este hotel, cuya dirección es Campo di Marte 134, muy cercano a la estación. Tienen tarifas desde sólo 54 euros.