Villa Villekula, la casa de Pippi Calzaslargas

Villa Villekulla casa Pippi Calzaslargas

Una de las series de TV más populares de mi infancia fue Pippi Calzaslargas. A los más jóvenes probablemente no les sonará o, en todo caso, conocerán los libros de la creadora del personaje, la escritora sueca Astrid Lindgren, pero en su momento fue un éxito, no sólo aquí sino en casi todas partes donde se emitió. Por eso no es de extrañar que la casa donde vivía Pippi en la ficción se haya convertido en un reclamo turístico.

Se llama Villa Villekulla -aquí era Villa Kunterbunt- y se encuentra en la localidad de Visby, en la isla sueca de Gotlanden. Es una típica construcción de madera, pintada de amarillo y con tejados verdes, muy fotogénica, y que curiosamente fue trasladada desde su lugar original, al sur de la ciudad, al Parque Kneippbyn, a unos 3 kilómetros. La razón de esto es que se trata de un parque de atracciones, lo que permite aglutinar a los turistas y aficionados incrementando y diversificando la oferta de ocio.

Algo que parece haberse logrado, puesto que decenas de miles de personas se acercan cada verano -en invierno cierra- para disfrutar de sus múltiples posibilidades. Entre ellas figura la propia casa, en cuyo interior se pueden contemplar los escenarios de la serie, en los que la pelirroja Pippi vivía sola, junto a su caballo Pequeño Tío y su mono Señor Nilsson, protagonizando divertidas aventuras junto a sus vecinos Tommy y Anika. Por dentro se conserva igual que en la serie, con el atrezzo original y el añadido, en la planta superior, junto al temible desván, de un espacio dedicado a Astrid Lindgren.

Pero los escenarios se se hacen extensibles a otros rincones de Visby, pertinentemente señalizados -hay planos turísticos que los incluyen- y, así, esta localidad adquiere un doble motivo para plantearse hacerle una visita. Por un lado, pisar los mismos lugares donde Pippi volvía locos a los dos policías locales y, por otro, conocer uno de los cascos históricos medievales mejor conservados de Escandinavia: los restos vikingos, la imponente muralla, la iglesia… Todo ello ha hecho que la UNESCO lo haya catalogado como Patrimonio de la Humanidad.

Foto: Christian Koehn en Wikimedia