Un andén que se acopla al tren en marcha

Si se hace realidad la idea de Paul Priestman es posible que en el futuro no tengamos que seguir de pie pasando frío o esperando en las estaciones a que llegue el tren de una vez con más o menos retraso. Su estudio de diseño Priestmangoode, especializado en trabajos para medios de transporte, ha concebido una nueva forma de seguir la orden “Pasajeros al tren”: que sea el propio andén el que nos lleve hasta los vagones.

Es más, el ferrocarril ni siquiera necesita parar ni entrar en la ciudad porque el andén será el que se mueva por el entorno urbano y se acople a los vagones en marcha para que no sea necesario detenerse, lo que reducirá los tiempos de viaje.

Lo que propone este diseñador británico es una especie de minitren que recoge a sus pasajeros por las calles, evitando traslados a la estación, y los lleva directamente hasta el convoy principal gracias a su gran velocidad. Las puertas de ambos transportes encajan como las de las naves espaciales con la estación espacial para permitir al viajero acceder al vagón y luego el andén retorna a la ciudad.

Parece un poco complicado de llevar a la práctica y el propio Priestman reconoce que es una idea un tanto excesiva; al menos de momento y en Europa, donde los tendidos ferroviarios ya tienen solera. Pero, según dice, se podría intentar aplicar en Asia, continente que aún tiene mucha capacidad de crecimiento por delante.