El Pazo de Meirás se abrirá al público este mes

La semana pasada la Xunta de Galicia llegó finalmente a un acuerdo con la familia Franco para que el Pazo de Meirás, del que esta última es propietaria, pueda ser visitado cuatro días al mes. Se pone fin así al pulso que mantenían ambas partes desde hace años y que estaba abocado a un entendimiento después de que en 2008 los tribunales dieran la razón al gobierno y el lugar fuera declarado Bien de Interés Cultural, lo que obligaba a la apertura al público algunos días. Al parecer las visitas empezarán antes de que acabe marzo.

Pazo Meirás abrirá público este mes

Pazo es la palabra que se utiliza en Galicia para referirse a los palacetes señoriales rurales de la región, normalmente compuestos por un edificio principal, finca o jardín, palomar, capilla y alguna otra construcción anexa como puedan ser cobertizos, cuadras, etc. El de Meirás, ubicado en Sada (La Coruña) fue encargado en 1893 por la condesa Emilio Pardo Bazán, la famosa escritora, y se erigió sobre las ruinas de la fortaleza de los Patiño (siglo XVI), que había sido destruida en 1809 por las tropas francesas durante la Guerra de Independencia.

Doña Emilia falleció en 1921 y la propiedad quedó en manos de su hija, que quiso donarla a los jesuitas, pero éstos no aceptaron las condiciones y entretanto llegó la Guerra Civil. En 1938 Galicia quedó en manos de los nacionales y las autoridades ofrecieron el pazo a Franco para que sirviera de residencia estival. Una comisión debía buscar financiación para su restauración y recaudó 9.000 pesetas entre los vecinos del municipio mediante suscripciones pseudo obligatorias en las que muchos tuvieron que entregar hasta sus joyas. Además se expropiaron muchas fincas de las inmediaciones para incrementar el tamaño del pazo.

Con la llegada de la democracia fueron insistentes las voces que reclamaban el derecho del pueblo a conocer el sitio; la Comisión para la Recuperación de la Memoria Histórica de La Coruña encabezó el movimiento en los últimos tiempos. Ahora verán satisfechas sus demandas con visitas guiadas de una hora, de entrada gratuita y con las debidas medidas de seguridad para garantizar la conservación de este patrimonio.

Foto: wikimedia